Revestimientos que aportan textura y control acústico básico
Los paneles de fibra natural se instalan sobre pared o como módulos suspendidos para dividir ambientes sin obra pesada. Además de su función estética, ayudan a dispersar el sonido en espacios con superficies duras. Se fabrican en medidas estándar y se pueden adaptar a proyectos específicos. El acabado incluye tratamiento contra insectos y humedad. Son una alternativa liviana frente a muros tradicionales, ideales para remodelaciones rápidas.
Funcionan como separador visual entre salón y barra, fondo de estantería o revestimiento parcial de pared. En restaurantes y cafeterías ayudan a marcar zonas sin cerrar el paso de luz ni de personal. También se usan en recepciones y áreas de espera donde se busca textura sin sumar peso estructural.
Al no requerir albañilería, son una opción práctica para locales alquilados donde no conviene intervenir la pared original. Se retiran o reubican con relativa facilidad si el negocio cambia de distribución.
En espacios con piso de cerámica, mesadas de piedra y techos altos, el sonido rebota y el ambiente se vuelve incómodo. La superficie tejida de los paneles dispersa parte de esa energía y reduce la sensación de eco. No reemplaza un tratamiento acústico técnico, pero mejora la percepción del ruido en salas con superficies duras.
Para obtener mayor efecto conviene combinar varios módulos distribuidos en paredes opuestas, en lugar de concentrarlos en un solo sector.
Los paneles se entregan terminados y listos para instalar. Cada pieza se revisa antes de despacho: se verifica el tensado del tejido, la integridad del bastidor y la uniformidad del acabado. El suministro puede ser de medidas estándar en stock o de fabricación a medida según el proyecto.
La instalación puede coordinarse con nuestro equipo o entregarse con las indicaciones de montaje para que la ejecute el contratista del local.
Para revisar medidas, cantidad de módulos y plazos de entrega, envíenos el plano o las dimensiones del ambiente.